Recorrido por la Córdoba de Fernando III

Mayo 23, 2007

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Tras la caída de las Navas de Tolosa (1212), la Reconquista afila sus armas y su avance es imparable. Con la toma de Úbeda por los castellanos en 1233, la frontera oriental del reino musulmán cordobés presentaba un flanco casi completamente desguarnecido con una fácil vía de acceso hacia la capital a través del río Guadalquivir. Por el norte, ya desde el establecimiento de la frontera en 1212, el camino ofrecía mayores dificultades, más por razones geográficas que por las puramente militares. Las primeras iniciativas para la conquista de Córdoba parten del lado oriental, desde Andújar, al conocerse, en colaboración con algunos de sus habitantes, el descuido y la escasa vigilancia de las fortificaciones de la ciudad. Los fronteros de Andújar y algunos de Úbeda escalaron de noche las murallas de la Ajerquía apoderándose rápidamente de esta amplia zona urbana. Los musulmanes solicitan el auxilio de Ibn Hud mientras los cristianos, ante las dificultades de resistencia de los cordobeses estratégicamente mejor situados en la Medina, envían solicitud de socorro a Fernando III que se hallaba en Benavente. El rey castellano en pocas jornadas hace el itinerario pasando por Ciudad Rodrigo, Medellín, Dos Hermanas hasta establecer su campamento en Alcolea. Ibn Hud se puso en marcha hacia Córdoba pero, engañado por Lorenzo Suárez, abandonó toda tentativa de enfrentamiento con los cristianos y se dirigió a la región oriental de al-Andalus. Los habitantes de Córdoba, perdida toda esperanza al tener noticias del abandono del rey moro, acordaron rendirse en buenas condiciones, pero Fernando III estrechó aún más el cerco hasta rendir a los defensores privándoles de alimentos. El rey castellano, tras su rendición sólo respetó la vida y la libertad de los cordobeses. En la fiesta de los apóstoles Pedro y Pablo, la ciudad de Córdoba quedó en posesión de los castellanos leoneses, quienes hicieron su entrada solemne colocando, a la vista de todos, la cruz sobre el alminar de Abderramán III de la mezquita Aljama. La caída de la que fue capital indiscutible de al-Andalus era más que un símbolo, era la realidad de la eliminación del Islam como fuerza política de peso en la Península Ibérica (J. Valdeón). Entre 1239 y 1240 se entregaron a Fernando III: Écija, Estepa, Almodóvar, Luque, Lucena, Setefilla, Santaella, Moratalla, Hornachuelos, Rute, Bella, Montoro, Aguilar, Benamejí, Zambra, Osuna, Baena y Zueros. Es presumible que a las facilidades que prestaban los factores físicos para la rápida conquista de la Campiña, donde las cosechas parecían cañaverales florecientes más que mieses, hay que añadir el temor y el desconcierto que produjo en los ánimos musulmanes andalusíes la rendición de la capital, unido a la grave situación política de al-Andalus cuyos territorios todavía no habían encontrado su unificación ( C. Torres). La conquista de la Sierra desde Espiel a Gahete y desde los Pedroches a Fuenteovejuna, queda en penumbra histórica aún no iluminada por la investigación documental.

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EL POBLAMIENTO Y LA PROPIEDAD

Las consecuencias de la conquista castellana se dejaron sentir de inmediato en los cambios de población vinculados en cada zona al modo de conquista en el reparto y estructuración de la propiedad urbana y rústica.Después de firmar la capitulación de Córdoba la población musulmana fue totalmente erradicada, pero la fama de su riqueza y su agricultura se extendió por toda España poblándose rápidamente con gentes de todas partes que llegarán a la ciudad en masa hasta el punto que había más habitantes que casas. Se asienta en Córdoba un nuevo grupo humano procedente de lugares del reino de León, Toledo, Talavera, Burgos y de la ribera de Navarra del reino de Castilla. Lo mismo parece haber ocurrido según la documentación en la zona del valle de Guadalquivir hasta Andújar, incluido Bujalance.El poblamiento campiñés adquiere otras características en virtud de la entrega voluntaria de las villas y castillos en manos de Fernando III. Según el profesor J. González entregados esos pueblos, en parte, por pactos, permanece en ellos la mayoría de sus pobladores musulmanes con administración de justicia, mezquitas y propiedades. Los castellanos se limitan a posesionarse de las fortificaciones y a repartirse las casas y tierras abandonadas por los fugitivos y los del fisco.El asentamiento de cristianos en la campiña fue, en un principio, pequeño, adquiriendo distinto signo después de la rebelión de los mudéjares en 1263 aplastada con dureza. Aun así, las fuentes documentales autorizan a calificar de notable el número de musulmanes que permanecieron en sus pueblos y en la capital después de dicho año. Al conocimiento de la población de la sierra sólo podemos llegar hoy por rutas indirectas tales como el folclore, estudios fonéticos, estilos arquitectónicos, la vivienda y otros. Todo nos hace sospechar un despoblamiento musulmán voluntario y rápido tras la caída de la capital y un repoblamiento de origen extremeño y manchego. La propiedad, en general, cambió de manos pero se mantuvo, con toda probabilidad, la misma estructura. Los repartimientos de Fernando III respetaron el latifundismo heredado de romanos y musulmanes, y el minifundio, pequeña propiedad, de los ruedos de la capital y de los pueblos. El rey castellano no hizo mas que cambiar los nombres de los propietarios en las escrituras.Los habitantes de la campiña quedaron afincados en sus tierras con su mismo genero de vida y cultivando sus campos con las técnicas acostumbradas. Esta situación de la propiedad solo se vera afectada después de 1263 por el proceso de señorializacion de los pueblos campiñeses. El sur del Reino se confiara a señoríos de la familia real, de la Iglesia y de las Ordenes Militares desde mediados del siglo XIII a causa de su situación fronteriza con el reino de Granada. Su carácter de zona militar debió influir sobre la propiedad y su aprovechamiento.

 

EVOLUCION SEÑORIAL

Los repartimientos de tierras que siguieron a la reconquista del siglo XIII, constituyeron una fuente importante de nuevos señoríos. Se produce un proceso evolutivo que va del acaparamiento de tierras por la nobleza hasta la jurisdicción que ejercen sobre ellas.Durante estos siglos la ciudad de Córdoba experimenta una intensificación del proceso de señorialización de los organismos rectores del municipio, pudiéndose decir lo mismo sobre los núcleos de población de la campiña y de algunos de la sierra.Ya desde fines del siglo XIII el proceso que conduce del antiguo concejo democrático y abierto a otro oligárquico y cerrado comienza a madurar. Al concluir el siglo XIV de los veinticuatro regidores de la ciudad casi la mitad son miembros de la nobleza regional o están emparentados con ella muy directamente. En los años finales de este siglo la pérdida de influencia del municipio cordobés sobre los lugares vecinos y la anulación de la autonomía en la mayor parte de los grandes núcleos de población de la Campiña, son hechos prácticamente irreversibles.A principios del siglo XV encontramos núcleos de población sometidos ya bajo un poder señorial ya constituido: Aguilar, Baena, el Carpio, Morente, Luque, Montilla.. .otros se encuentran en proceso de señorialización : Cabra, Cañete, Espejo, Priego….y finalmente, núcleos de población presionados, por un creciente proceso de señorialización en torno suyo: Córdoba, Bujalance, Santaella y MontoroPocas son las poblaciomnes que se pueden considerar libres de un progresivo estado de de dependencia señorial. A finales de este último siglo, Córdoba y su Reino se encuentran inmersos en un proceso bastante avanzado que correspondería a las siguientes características: señorialización creciente apreciable en las mercedes regias de distintos lugares e intromisión de la oligarquía nobiliaria de forma cada vez más acusada en los puestos de la administración municipal o militar, y , en segundo lugar, adquisición por parte de esta oligarquía , de bienes raíces en forma de casas en los núcleos de población más importantes y de tierras de labranza que contribuirán a reforzar desde el punto de vista económico su ya preeminente posición jurídica y social.

ESTRUCTURA URBANA

Tras la conquista, la ciudad de Córdoba mantuvo su centro comercial, artesano y eclesiástico- administrativo en torno a la Mezquita, prueba de ello es que inmediatamente después de la reconquista fue erigida en Iglesia Catedral y que el Alcázar de los Reyes Católicos se construyera no muy lejos de ella.Esta afirmación viene corroborada en el aspecto económico por las donaciones que se conocen de locales comerciales y la toponimia tradicional de las calles circundantes a la catedral, que llevan nombres indudablemente medievales referentes a oficios artesanos o labores comerciales.Según estos datos, el centro económico en el s. XIII, estaba en la antigua Madina, al este de la catedral, centro que se extendía hacia el este, hacia la Ajarquía, exactamente igual que en época musulmana.Los motivos de esta similitud probablemente fueron para evitar discordancias, estando el centro político y religioso en la Catedral, el centro económico cerco del puerto fluvial que seguía funcionando activamente y que implicaba también la ubicación en la zona la Aduana.La cercanía al río Guadalquivir permitía las comunicaciones con todo el sur y oeste andaluz, que además acogía favorablemente el comercio de pescado traído en barco desde Sevilla.Pronto la zona económico-comercial de Córdoba empezaría a emigrar hacia el norte.

TRAZADO DE LAS MURALLAS

Las murallas no eran reformadas, aparte por las razones ya citadas, por otras de tipo militar que prohibían la construcción de casas fuera de las murallas para evitar que se impidiera el libre acceso al camino de ronda, la seguridad obligaba que no hubiera casas extramuros ya que el enemigo podía hostilizarlas perdiendo de tal modo la muralla su función defensiva.A pesar de las prohibiciones, se localizaron en estos lugares algunos arrabales que crecieron a lo largo de la Baja Edad Media y Moderna.La longitud de las murallas fueron medidas meticulosamente en ele siglo XVI por el regidor Andrés Padilla y Morales dando como resultado un perímetro de 7278 metros. Estas murallas se comunicaban con el exterior a través de trece puertas de servicio, que no fueron todas coincidentes plenamente con las que conocemos de época musulmana y romana.Al norte: Puerta de Osario, antigua puerta de tiempos romanos y califales; Puerta del Rincón; la de Colodro cuyo nombre le viene de uno de los asaltantes cristianos de época de la reconquista, y la de la Misericordia. No existiendo buena visibilidad de la muralla entre la Puerta de Colodro y la del Rincón se hizo preciso construir una torre albarrana que fue la famosa torre de la malmuerta, nombre que debe a una oscura leyenda que dice que un califa emparedó en ella a una de sus mujeres por el delito de infidelidad. Las orientales eran: la de Plasencia y la de Andújar, ambas probablemente de época árabe; más al sur, por último se encontraba la Puerta de Baeza. En la parte meridional había dos, la del Sol y la del Puente. Esta última era la más importante de la ciudad, puesto que canalizaba todo el tráfico con el sur a través de un puente romano y aunque existía desde la antigüedad, fue reconstruida con estilo herreriano en 1571. Dela Puerta del Sol a la desembocadura de la calle San Fernando, la muralla era, en su parte inferior, de época romana, al oeste la muralla fue levantada para defensa del Alcázar de los Reyes Cristianos en el siglo XIV. El lado occidental de la muralla contaba con tres puertas: la Puerta de Gallegos, la de Almodovar y la Puerta de Sevilla, las dos primeras coinciden con otras dos existentes en tiempos romanos, siendo la tercera modificada durante la Edad Media, aunque equivalente a una anterior. El Alcázar es esencialmente obra de Alfonso XI, aunque en él realizaron también modificaciones los Trastamaras y los Reyes Católicos. El barrio de San Basilio debe su nombre actual al convento de monjes de dicha orden que se establecieron ahí en el siglo XVI , pero sus orígenes se remontan al privilegio que dio Enrique III a sus ballesteros para que allí se establecieran. El cerramiento de este sector y su incorporación al recinto amurallado, según Castejón, es realizado en el s. XIV por Enrique II, quien erigió las defensas militares de Córdoba para protegerla de incursiones granadinas.

LAS IGLESIAS FERNANDINAS

Una columna califal descubierta se integrará en la iglesia fernandina. Las ventanas presentan arcadas árabes similares a las de la iglesia de Santiago.

Interior de la iglesia de San Lorenzo, en obras.

Los arqueólogos acaban de abrir una cala en la que quedan visibles dos ventanas ciegas, “perfectamente alineadas con el muro”, con arcadas árabes de herradura “tal y como están en la iglesia de Santiago. Parece que es exactamente igual”. También así aparecen en la torre de las Esclavas. El principal descubrimiento que todo esto conlleva “es que la torre tiene dos muros de sillares: uno califal y otro adosado, que es gótico”. Aunque los expertos están estudiando todavía con detenimiento estos nuevos elementos, se cree que quitaron la escalera del alminar y rellenaron el hueco. En ese momento puede ser que taparan la columna y las ventanas, “pero está en estudio”, matiza. Prados subrayó el interés de que debajo de la columna existe un hueco tabicado con una capilla gótica. La delegada de Cultura, Mercedes Mudarra, indicó que “la idea es recuperar el alminar, igual que hicimos con el de la iglesia de Santiago para que se pueda contemplar”. El hallazgo de estas nuevas piezas “es absolutamente compatible con la rehabilitación”, aseguró, en referencia a que no supondrán un retraso en el avance de los trabajos. La iglesia de San Lorenzo se construyó en el siglo XIII sobre la mezquita de Al-Muguira, que databa del siglo X. La obra que dirige en la actualidad del arquitecto Fernando Osorio Martínez está restaurando las cubiertas y los lienzos murarios y consolidando las fábricas medievales del edificio, que permanece cerrado al culto y a las visitas.En el siglo XIII se construyó la iglesia de San Lorenzo sobre la mezquita de Al-Muguira, que databa del siglo X. La capilla que ahora ha salido a la luz se alzó dentro del cuerpo del antiguo alminar omeya para que pudiera verse desde el interior. Parece ser que en ese tiempo se tapiaron las ventanas de la antigua torre.

 

LA IGLESIA DE SANTIAGO

Joya del arte cordobés

La iglesia de Santiago presenta planta rectangular, dividida en tres naves por medio de pilares, siendo la nave central de una mayor anchura que las laterales. La mala conservación del templo motivaría que, en el siglo XIX, se realizara una serie de reformas que llevaron a recubrir los pilares con yeserías, convertir los originales arcos apuntados en arquerías de medio punto y labrar sobre éstos una cornisa de estilo academicista.

 

DE LA MAGDALENA A SAN ANDRÉS

1300 y sus joyas

LA IGLESIA DE SAN PABLO


C.O.R.D.O.B.A, CIUDAD UNIVERSAL

Mayo 2, 2007

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  • Visitas guiadas en autobús Visita a la Mezquita
  • Recorrido por la ciudad con visita a Medina Azahara
  • Visitas desde el aire Visita al Alcázar de los Reyes Cristianos
  • Visita del Gran Teatro Visita del Museo Julio Romero
  • Visita en barco de la ciudad Visita del Campo Santo de la Salud

Admire los monumentos de la ciudad y el panorama insuperable del Río Guadalquivir desde el aire. Con veinte minutos de espectáculo tendrá una experiencia para toda la vida. Las avionetas se puede alquilar para excursiones en horario concertado (Vuelos Espejo).

  • Visita en barco de la ciudad Visita del patrimonio judío
  • Visita del mercadillo Visita de la Plaza de la Corredera
  • En el mercadillo pueden conocer un mundo mágico. De las cositas minuciosas hasta los muebles de “art-nouveau”, de las tarjetas postales enviadas o recibidas desde hace ya bastante tiempo hasta los relojes de bolsillo de plata, se puede comprar aquí una variedad de cosas que sería imposible nombrar. Se pueden ver antigüedades y…
  • Visita al Museo Taurino

    En el Palacio noble de estilo popular, en la bodega por debajo de la parte gótica del edificio se encuentra la exhibición de la historia y el presente del arte de Cúchares. Aquí es donde se encuentran las huellas más antiguas de una fiesta auténtica.

  • Programas de folclore
  • En un restaurante tradicional, puede escuchar flamenco, bailar por bulerías o convivir con ricas tradiciones folclóricas y para terminar tomarse la última copa en el Barrio de la Judería.
  • Visita en bicicleta

    En el período de temporada baja proveémos tours de un día (de Martes a Jueves) a las 10:00 AM. Desde el início de Junio hasta el final de Agosto, los tours en bicicleta comenzarán dos veces al día ( a las 10:00 AM y a las 16:30 PM) El punto de partida y llegada es el Kiosco de la Música ( Avenida de la Victoria).