Una decena larga de novelistas casi franceses

Mayo 24, 2009

La literatura francesa, según Fernando Vicente

Para ponerse al día

J. M. G. Le Clézio. La música del hambre (Tusquets) y El africano (Adriana Hidalgo).

Mathias Enard. Zona (Belacqua).

Atiq Rahimi. La piedra de la paciencia (Siruela), Tierra y cenizas (Lengua de Trapo).

Jonathan Littell. Las benévolas (RBA), Lo seco y lo húmedo (RBA).

Andréi Makine. La mujer que esperaba y Réquiem por el Este (Tusquets). Nancy Huston. Marcas de nacimiento (Seix Barral).

Emmanuel Carrère. Una novela rusa (Anagrama).

Patrick Modiano. Dora Bruder (Seix Barral), Calle de las tiendas oscuras, El café de la juventud perdida y Un pedigrí (Anagrama) y Reducción de condena (Pre-Textos).

Anne-Marie Garat. Nacida de las tinieblas y En manos del diablo (Belacqua).

Jean Echenoz. Ravel (Anagrama).

Fred Vargas. La tercera virgen (Siruela).

Annie Ernaux. Los años y La ocupación (Hercé).

Romain Gary. El bosque del odio (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores) y La tormenta (El Cobre).

François Vallejo. El heredero (Salamandra).

Philippe Claudel. El informe de Brodeck (Salamandra).

Daniel Pennac. Mal de escuela (Mondadori).

Pascal Quignard. Todas las mañanas del mundo (Espasa).

Eric-Emmanuel Schmitt. Ulisse from Bagdag (Destino).


5 tabernas 5

Mayo 21, 2009

La Córdoba más genuina se encuentra en unas pocas tabernas que han sobrevivido a la llegada de las marcas y los locales con franquicias. Son reductos inexpugnables de la tertulia ibérica, la mejor opción –sin duda- para catar el salmorejo, el rabo de toro, el flamenquín y otras delicias de la cocina cordobesa.

Casa El Pisto

Taberna Casa El Pisto, de Córdoba/ Foto:F.J. VargasTaberna Casa El Pisto (Córdoba) / Foto: F.J. Vargas

Plantada frente a la iglesia de San Miguel -calle San Álvaro, desde Cruz Conde- desde el año en que nació Machaquito (1880). Fieles parroquianos de la casa fueron Julio Romero de Torres o Manolete padre. Es taberna taurina, sede del Club Guerrita, que se fundó aquí en 1896, y del que queda un salón dedicado al célebre torero y filósofo cordobés (”lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible”) con objetos donados por la familia. Intelectuales, políticos, abogados y turistas han hecho crecer su prestigio y sus precios, razón por la cual los vecinos con menos posibles la rodean para dirigirse a la taberna Góngora, que apenas dista 100 metros, cuesta menos y ofrece unos boquerones fritos al limón que dejan al personal con los ojos en blanco.

Taberna Salinas

Un año antes que Casa El Pisto, en 1879, abría sus puertas junto a la plaza de la Corredera la Taberna Salinas, que ha conservado el patio de columnas, la piquera o ventanilla por la que las mujeres compraban antiguamente el vino, a salvo de los beodos, la barra de mármol rojo y, tras ella, las 11 botas encanilladas de 36 arrobas, donde el vino, traído desde Moriles, reposa, madura y toma los esenciales aromas de la madera. Menos el vino, todo lo hacen presto en esta casa. Y bien. Y con agrado. No se les ha subido la fama. Nos recomiendan las naranjas con aceite y bacalao.

Sociedad de Plateros de San Francisco

La más antigua de Córdoba es la Sociedad de Plateros, que lleva abierta sin interrupción desde 1872 junto a la iglesia de San Francisco, entre la calle San Fernando y la -dos veces citada en el Quijote- plaza del Potro. Fundada por una Sociedad de Plateros que dio su nombre a varias casas de vinos, esta taberna tiene un grato aire de casa particular, con su patio luminoso en el que a la gente le gusta sentarse a tomar con calma las medias raciones, tan generosas que parecen dobles. Los cordobeses son más de estar sentados que de pie. La barra como que les da calambre. Los que saben piden el vino que llaman Peseta, media tapa de berenjenas rebozadas y un flamenquín troceado, y comen por 10 euros mejor que muchos ricos.

Bodegas Guzmán

Tampoco están mal situadas las Bodegas Guzmán, entre la placita de Maimónides y la puerta de Almodóvar, junto a la Sinagoga (calle Judíos). Auténtica taberna cordobesa, sombría, parca en adornos, ni siquiera una pizarrita con las especialidades. Tan sólo las botas renegrías donde se crían, entre otros, el fino Amargoso y el oloroso Abuelo, y una sala para la tertulia taurina Finito de Córdoba. Muchos extranjeros que visitan la Sinagoga pasan por la puerta sin atreverse a cruzar el umbral. Se ve que el dueño es un desprendido, un estoico, un senequista.

Rincón de las Beatillas

Lejos de la órbita de los turistas queda, en cambio, el Rincón de las Beatillas. Hasta el albor del siglo XX fue una de las muchas piconerías que había en el barrio de San Agustín, negro oficio, el de hacer picón -carbón muy menudo para los braseros-, que contrastaba con la pulcritud reluciente de las casas encaladas y rematadas en albero. Luego fue bodega y ahora es un templo gastronómico popular -venao en salsa de espárragos, rabo de toro, lechón frito…- con patio tipo corrala, reservados y peñas flamencas y taurinas, por donde han pasado toreros como Rivera Ordóñez y José Tomás; guitarristas como El Merengue y Vicente Amigo, y cantaores como Fosforito o Luis de Córdoba. Han pasado y pasarán, pues cada dos viernes, de septiembre a mayo, hay espectáculo. Otro que estuvo aquí fue Lorca, el Viernes Santo de 1935, esperando a que entrase la Virgen de las Angustias en la cercana iglesia de San Agustín. Y dicen que también Unamuno, siempre agónico.


1er mai: offre du muguet

Mayo 3, 2009
 

C’est une des plus belles traditions françaises: le 1er. mai en France on offre du muguet, une plante qui symbolise le bonheur. D’après différents calculs chaque 1er mai près de 60 millions de brins de muguet sont offerts chez les Français comme voeux de porte-bonheur. On peut trouver sur Internet des dizaines de sites qui expliquent cette tradition (ici, ici ou , par exemple). Cette année pourtant, alors que les ventes du vrai muguet sont en baisse, il semble que les Français enverront près d’un million de brins de muguet virtuels (voir information ici).

VOIR: Blog FLE D´Artifice